Mercado de dinero, renta fija, mixto: qué compra cada fondo
Antes de mirar cuánto rinde un fondo conviene saber qué compra. La categoría es esa respuesta en dos palabras, y de ella se derivan el riesgo, cuándo puedes sacar el dinero y hasta las comisiones.
Antes de las categorías, lo que más confunde: el nombre describe lo que el fondo COMPRA, no lo que tú recibes. Ningún fondo, de ninguna categoría, te garantiza una tasa ni un monto: lo que ganas sale de cómo le vaya a lo que tiene dentro, y el valor de tu cuota puede bajar. La ley le prohíbe a la gestora prometer un rendimiento; la diferencia con un certificado del banco está en «Fondo o certificado de depósito».
Mercado de dinero: el fondo compra instrumentos de plazo muy corto, semanas o pocos meses. Rinde menos, se mueve poco y suele dejarte sacar el dinero rápido. Es la categoría donde normalmente vive un fondo de emergencia. Que se mueva poco no es que no se mueva: no tiene tasa fija.
Renta fija: el fondo compra préstamos —bonos y certificados— por los que quien los emitió paga un interés pactado. Lo «fijo» es ese interés, no tu rendimiento. El fondo compra y vende esos bonos, y su precio sube y baja con las tasas del mercado. Por eso un fondo de renta fija puede dar menos de lo que dio el año pasado y, en un año malo, perder. Se subdividen por plazo: corto, mediano y largo. Cuanto más largo, más suele rendir y más te mueve un cambio en las tasas de interés.
Mixta, o renta fija/variable: mezcla lo anterior con renta variable, que es participación en empresas. Puede rendir más y también moverse más. Esta clasificación es por lo que el fondo invierte. Aparte está el tipo: en los abiertos entras y sales con la gestora; los cerrados hay que venderlos en bolsa y tienen fecha de vencimiento. Los dos están en el catálogo, cada uno en su pestaña.