Vender un cerrado: la bolsa, la prima y el descuento
En un cerrado no le vendes tu cuota a la gestora: se la vendes a otro inversionista, en la Bolsa de Valores, a través de un puesto de bolsa. Eso cambia dos cosas: cuándo puedes salir y a qué precio.
Cuándo: solo si alguien está comprando. Hay cuotas que se negocian con frecuencia y otras que pasan meses sin una sola operación. Que no haya compradores no depende de lo bien que vaya el fondo: depende de cuánta gente busca justo esa cuota.
A qué precio: el que acuerden comprador y vendedor, que no tiene por qué ser el valor de cuota que publica la gestora. Si se vende por debajo, se dice que cotiza con descuento; por encima, con prima. En el registro se han visto ventas hasta 20% por debajo de la cuota publicada.
Nada de esto hace malo al producto: es su diseño. Un cerrado te pide comprometer el dinero hasta el vencimiento, y algunos te pagan repartos por el camino; la venta anticipada es la salida de emergencia, no la puerta principal. Conviene saberlo antes de entrar, no al querer salir.